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viernes, 31 de mayo de 2013

SABER CUÁNTOS Y DÓNDE SE ENCUENTRA LA POBLACIÓN NEGRA EN NUESTRO PAÍS NO ES UNA OCIOSIDAD, SINO UN RECONOCIMIENTO A NUESTROS DERECHOS HUMANOS Y UN PRIMER PASO PARA PODER INCORPORARLOS A LOS DIFERENTES PROGRAMAS- TERESA MOJICA



PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO PARA EXHORTAR AL INEGI A APLICAR UN CONTEO INTERCENSAL PARA LA COMUNIDAD AFROMEXICANA

Diputada Teresa de Jesús Mojica Morga

La suscrita, diputada federal integrante del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática de la LXII Legislatura, con fundamento en el artículo 58 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos
Mexicanos, somete a consideración de esta honorable asamblea proposición con punto de acuerdo con base en la siguiente

Exposición de motivos



México enfrenta un gran problema de desconocimiento, racismo y discriminación contra las poblaciones, comunidades y personas afrodescendientes en nuestro país. Por tal motivo, es necesario llevar a cabo varias tareas.

Además de la información y sensibilización social en general y de las instituciones públicas, es necesario que desde las instituciones del Estado se creen políticas públicas que partan de la realidad de invisibilidad histórica en la que ha vivido la población afrodescendiente, lo que ha devenido en la negación de su identidad, en racismo y en desigualdad de trato y oportunidades.

Asimismo, simultáneamente con ser una obligación en términos de derechos humanos, la restitución pública de su identidad y notables aportaciones a la conformación sociocultural e histórica del país, es fundamental para iniciar un proceso de inclusión de los colectivos de personas negras en el país a través de las políticas públicas, elaboradas siempre con la participación de los propios sujetos de derechos. Para lograr que esas políticas públicas sean realmente efectivas, se hacen indispensables diagnósticos que ofrezcan datos y elementos sobre los problemas relacionados con las poblaciones afromexicana.

Entre otras cosas, esos estudios deberán explicar la diversidad de los colectivos de origen africano en el país, sus diferencias regionales, su situación económica, la vinculación entre apariencia física, color de piel y discriminación, de modo que, con base en ello, se diseñen participativamente las políticas públicas que resuelvan sus problemas y que planteen estrategias, acciones y actividades concretas para eliminar la discriminación y la exclusión en la que viven; que promuevan el reconocimiento y el respeto a su identidad, historia y derechos, así como la inclusión en el proyecto de país y el ejercicio de la igualdad real de oportunidades.

Es pertinente que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión coadyuve al desarrollo de estas acciones y reivindique el camino y reconozca a los afromexicanos como la tercera raíz de la cultura mexicana, junto con el aporte indígena y español.

Es necesario mencionar algo muy grave: no existen estadísticas oficiales en los censos de población sobre las personas afrodescendientes en nuestro país. Según datos de instituciones educativas como el Colegio de México, son alrededor de 200 mil en el territorio nacional; la UNAM habla de 450 mil; los medios de comunicación dicen que son entre dos y nueve por ciento de la población total del país, pero nadie sabe los números concretos.

Quienes gobiernan desconocen dónde están y cuántas personas conforman estos pueblos y comunidades.

Se sabe, por las organizaciones civiles, que los estados de mayor población negra son Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz, aunque también los hay en menor número en Tabasco, Campeche, Coahuila, Sonora, Durango y en otros estados del país.

Sin embargo, existe una dificultad para su conteo en virtud de las políticas de desintegración identitaria fomentadas por los propios gobiernos, lo que hace que personas evidentemente “negras” no se identifiquen con su origen étnico y cultural remoto e incluso, inmediato.

Saber cuántos y dónde se encuentra la población negra en nuestro país no es una ociosidad, es un reconocimiento a sus derechos humanos y un primer paso para incorporarlos a los diferentes programas de educación, salud, servicios, agua, luz, caminos, actividades productivas, financiamientos, atención especial a mujeres, jóvenes, tercera edad, programas de desarrollo sustentable, administración e impartición de justicia, becas, apoyos directos, programas de capacitación, entre otros aspectos importantes de desarrollo, que les permitan abatir las carencias y rezagos sociales y que ayuden a la inclusión de este sector de la población al desarrollo del país a través
de una política de Estado.

Por eso, propongo que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) aplique el conteo intercensal para la comunidad afromexicana, a más tardar en el mes de agosto, como esa institución ya lo tiene acordado con asociaciones civiles y en diferentes foros en los que se ha hablado del tema.

Fundamentos

Con esta acción, México cumpliría también con los acuerdos internacionales firmados en la Asamblea General de las Naciones Unidas por ejemplo, con la Recomendación General número 34 del año 2011 sobre discriminación racial contra afrodescendientes, en el que el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial reitera la solicitud para que el Estado mexicano proporcione información sobre los afrodescendientes y en el que se le invita a considerar el reconocimiento étnico de este sector poblacional, así como la adopción de programas para la promoción de sus derechos.

En virtud de las razones antes expuestas presento ante esta soberanía la siguiente proposición con

Punto de acuerdo

Único. La Comisión Permanente del Congreso de la Unión, exhorta al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a aplicar un conteo intercensal para la comunidad afromexicana, a más tardar en el mes de agosto del presente año.

Comisión Permanente, mayo de 2013

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